

Apariencias:
Vamos a hablar de un señor, un prototipo de persona que seguro todos conocemos. Lo que le importaba era aparentar, que todo el mundo supiese que tenía mucho dinero. Se compró un coche de lujo, vivía en una mansión con su familia, llevaba ropa de marca... pero no se preocupaba por aquello que la gente no veía. La casa no estaba decorada, la nevera estaba medio vacía, llevaba pijamas rotos, tenía una televisión en blanco y negro que heredó de su padre, el sofá era también herencia de su padre, roto y desgarrado, el colchón era de muelles, muy antiguo... Sus hijos iban a las mejores escuelas, los uniformes estaban perfectos, pero en casa todo cambiaba. De puertas para adentro, cuando nadie les veía, los niños llevaban ropas sucias, su mujer no tenía ni un sola camisón decente (se cosía la ropa de estar por casa ella misma), la comida escaseaba y el único que era feliz era él, porque todo el mundo creía que era una persona rica, cuando en realidad su familia estaba pasando hambre y él estaba lleno de deudas.
Su esposa y los niños cada día se levantaban de mal humor. Se quejaban que a los colchones en que dormían se les salían los muelles, hacían ruido, allí no podían descansar. Entonces los niños iban agotados a la escuela y no rendían. Eso lo veía la gente y el padre de familia se enfurecía con ellos, debían ser los mejores estudiantes.
Su mujer le amaba, pero llegó un momento en que no pudo aguantar más y pidió la separación. Él no podía permitir eso, sería mal visto. Debían ser la familia perfecta delante de todos, los millonarios del barrio.
Gracias a un buen abogado, la mujer se quedó con la casa y a él le quedó su maravilloso coche y sus deudas. Y la soledad que le acompañaba.
Lo primero que hizo la mujer fue vender la casa, comprar lo necesario para llevar una vida digna, no de apariencias, y comprar unos buenos colchones para que los niños y ella pudiesen descansar. Ella sabía lo que era realmente importante. Y antepuso la comida y el descanso ante todo.
Se fue a una tienda especializada y compró el modelo Ulises-memorex de Flex. El mejor colchón que encontró. Con un gran interior por dentro, que se nota por fuera (exactamente lo contrario de lo que hacía su marido, que buscaba un gran exterior olvidando el interior). Colchón revolucionario, hecho de airvex, memorex y con una tapiceria que combina fibras naturales de alta elasticidad y resistencia. Por fin descansaba. Sus hijos se levantaban contentos y alegres y eso hizo que subieran sus notas.
Entonces fue cuando la gente valoró realmente a esa familia, porque antes les despreciaban por su ostentación de riqueza. Ahora eran personas humildes que priorizaban su bienestar ante cualquier apariencia.
MORALEJA: Lo que más importa en esta vida es la salud y de nada sirve tener grandes riquezas si no tenemos salud. Muchas cosas ayudan a mejorarla y una de ellas es el colchón, donde pasamos buena parte de nuestra vida y, si se escoje bien, descansaremos y eso lo agradecerá nuestro cuerpo.
Adjunto el enlace del colchón mendionado, ya que es líder en descanso:
http://www.blogcolchones.es/?p=336
http://www.blogcolchones.es/?p=351